Los problemas dentales como los dientes chuecos y las caries son comunes en las personas de hoy. Pero otras especies tienden a no tener tales patologías, ni tampoco los ancestros. Nuestros trastornos dentales se deben en gran medida a un cambio en el entorno bucal causado por la introducción de alimentos más suaves y azucarados que los que comían nuestros antepasados.

Nuestros antepasados ​​cazadores comían alimentos mucho más duros, y esto promovió un mayor crecimiento óseo en las mandíbulas y como resultado dientes mejor alineados. La teoría sugiere dos posibles razones por las que la gente moderna tiene los dientes torcidos con mayor frecuencia:

La comida moderna es procesada y blanda, por lo que no estimula tanto el crecimiento del hueso de la mandíbula.

La comida moderna carece de muchas de las vitaminas y minerales.

Sin embargo, también hay conductas “modernas” que han derivado en que seamos más propensos en tener dientes chuecos, los cuales son:

La succión del pulgar, cuando continúa después de la niñez, puede hacer que los dientes superiores se tuerzan.

Respirar por la boca durante los años de desarrollo puede provocar distorsiones. Si la boca está siempre abierta para respirar, la mandíbula se estrecha, y esa es la razón.

Empujar la lengua es el nombre de una forma incorrecta o inmadura de tragar en la que la lengua presiona contra los dientes frontales en lugar del paladar.

Así como el crecimiento de los dientes se han malformado al cabo de muchos años, las técnicas para enderezarlos también han tenido avances y por eso tener los dientes chuecos tienen solución.

Llama al Dr. Jorge Peña Rivera quien te ofrecerá diferentes alternativas.